sábado, 1 de diciembre de 2012

Notas del parcial recuperatorio

LISTADO DE ALUMNOS QUE ENTREGARON PARCIAL DOMICILIARIO
08-11-12

1.   ACUÑA MANUELA:                       I (5)       R1          D (9)       
2.   ALEGRE ERNESTO:                       B (7)      R 1
3.   BRUNO FLORENCIA:                    I (3)        R 3         D(9)
4.   CARABALLO VICTORIA:            S (10)       R1
5.   CISILIN GISELA                                                           D (9)
6.   COLLAUD PABLO:                        MB(9)      R1
7.   COLLIARD SABRINA:                   B(7)         R1
8.   CUMBETO DINO                                                         I (3)
9.   CHIARELLI GENARO:                   I (4)         R1         D (9)
10.  DE LORENZO JULIETA
11.  DE SIMON ARACELI:                    MB (9)     R1
12.  DITTLER LISANDRA :                   I(3)           R1        D (9)
13.  DREISZIGACKER  GUSTAVO:     D( 8,50)   R 1
14.  FIORI ROCIO
15.  GUERRERO MARIANGELES:       MB (8)    R3
16.  HENARES GRACIELA SOLEDAD
17.  LAFALSE MARIA LAURA:              B( 7)         RI        
18.  MOTURA ARIEL
19.  NOWAKOWSKI MARIA SOLEDAD
20.  OBERLIN JULIETA:                          D( 9)       R3
21.  PALACIN AGUSTINA:                      D(8)       R2
22.  PAIZ WALTER                                                             D( 9)
23.  PEREZ ALEJANDRA DANIELA:      D (8)     R2
24.  POVOLO GUIDO:                                A (6)    R2
25.  QUINDT MARIA PAULA:                  D (8)    R2
26.  RIOS ROCIO:                                        A( 6)    R2
27.  RIVAROLA HUILEN:                          MB(9)  2R
28.  RODRIGUEZ JANET :                          B(7)     R1
29.  SACCONE EMILIANO:                        I ( 4)    R2       I (4)
30.  SANCHEZ JUAN PABLO
31.  SCHMID FEDERICO:                            B (7)   R1
32.  SCHNEIDER GISELA:                         MB (8)  R3
33.  SILVERO RIVAS MARIA BELEN :   I ( 2)
34.  TEALDO NATASHA .                          D (8)   R1
35.  TORRES FLORENCIA:                        I  (3)   R3
36.  TOSOLINO LUCIA:                             B (7) 
37.  VALDEZ DENISE
38.  VELAZQUEZ PAULA:                        D (8)
39.  VERGARA ARACELI:                         D(8)    R2
40.  VUOTO JIMENA :                                I ( 2)              A (6)
41.  WIEBKE MILENA
42.  ZAMBONI LISANDRO:                       A(6)      R2
43.  ZAPATA CARINA:                            A(6) R2
44.  ZARATE EZEQUIEL:                         B(7)  R2
45.  ZONIS AMILCAR
46.  PEREZ VICTORIA                                                     B(7)


jueves, 25 de octubre de 2012

Parcial domiciliario (Fecha de entrega: semana del 5 de noviembre).

Parcial de Semiótica

Se proponen tres recorridos
Para el parcial hay que elegir uno y desarrollarlo. La entrega se realiza en la semana del 5 de noviembre, en el horario de práctico

1º recorrido

El siguiente es un fragmento de ‘El giro semiótico. Las concepciones del signo a lo largo de su historia’ escrito por Paolo Fabbri en 1998 bajo el título La svolta semiotica y traducido al español en 2000. El fragmento pertenece al capítulo II ‘Lo conocible y sus modelos’ y está extraído del acápite ‘El interpretante y la enunciación’

‘En la definición de Peirce de la semiótica, un signo no está articulado en varios niveles, sino que remite de un signo a otro, constantemente. Pero el procedimiento de reenvío sigue siendo un problema ya que no está claro quien reenvía, quien hace la operación inferencial de la conexión entre el primero y el segundo signo. Un signo no reenvía por sí solo a otro signo. Para que lo haga es necesario un interpretante. La gran ambigüedad de esta hipótesis consiste en que entonces habría un tercer polo entre el signo que reenvía y el signo al que reenvía. Por ejemplo, el humo reenvía al fuego pero hay otro polo de la semiosis –llamado interpretante. Que de alguna manera es el que capta el reenvío entre el fuego y el humo, que ve el humo e infiere cognitivamente la presencia del fuego.
Pero ¿quién es el interpretante? Eco (Umberto)[1] señala atinadamente que no se trata de una persona física, empíricamente dada (…). El interpretante, por el contrario, también es un signo, un signo posterior que relaciona el humo con el fuego. Es, digamos, la frase de uno que ve el humo y dice (o piensa): ‘Huyamos, hay indios’. Es decir, en cierta medida la observación aguda es que la persona que hace la operación de reenvío entre dos signos forma parte del sistema semiótico, por la sencilla razón de que a su vez es productor de signos, él mismo es signo. (…) Para Peirce no hay ningún sujeto que mire los signos desde fuera y los relacione entre sí: el sujeto forma parte de la cadena de reenvíos de signos. Tanto es así que el interpretante, es decir, el signo que interpreta también puede ser signo para otro signo, y así hasta el infinito. Siempre puede haber otro que interprete su interpretación, tal vez la corrija y la reenvía a otro. Por ejemplo, no había indios: se trataba de otro vaquero.
El problema por tanto, es articular esta presencia interpretante en la cadena de signos, para evitar que se quede en una simple tautología. En otras palabras, una vez intuido que la presencia de una instancia de conexión entre un signo y otro es fundamental y que ella misma es de naturaleza sígnica, ¿qué forma le damos? Yo creo que la semiótica peirciana se ha detenido acá, no ha sabido dar respuestas adecuadas a esta pregunta.
Encontramos una solución interesante, en el otro paradigma de investigación; el lingüístico saussureano, en que se ha desarrollado la llamada cuestión de la enunciación. El concepto de enunciación, a mi entender, es uno de los elementos fundamentales que ha permitido explicitar, articular esta intuición: que de un signo se reenvía a otro signo pero la operación de reenviar de un signo a otro es, en sí misma, una operación semiótica’.

La intención del texto es articular la teoría del interpretante peirceano con la teoría de la enunciación.

a.   Transcriba una cita de Peirce en la que se reconozca con claridad la descripción que Fabbri hace de la teoría del interpretante.
b.   Explique desde la concepción peirceana a qué alude Fabbri al hablar de ‘operación inferencial’. Ubique el concepto de inferencia en los textos de Peirce que dispone para la lectura
c.    Explique por qué dice Fabbri que la enunciación se ha desarrollado desde el paradigma lingüístico saussureano. Justifique con citas de textos.
d.   Explique y ejemplifique por qué el concepto de enunciación se articula con la idea ‘de un signo se reenvía a otro signo’
e.   Tome el ejemplo de Fabbri: ‘el humo reenvía al fuego…’, inscríbalo en la clasificación de los signos planteada por Peirce, complete esa tríada y trasládela al estudio de la sociedad mediatizada, tal como lo plantea Verón


2º recorrido

a) Explique los argumentos que desarrolla Lotman en los textos trabajados en clase al definir las unidades semióticas de Saussure y Peirce como objetos simples y analice sus eventuales deficiencias en el terreno de las investigaciones semióticas.
b) Identifique qué elementos y características que toma Lotman de otros sistemas teóricos para definir la noción de semioesfera como “organismo vivo”.
c) Compare el “carácter delimitado” y “la irregularidad semiótica” de la semioesfera con algunas características de los enunciados y sus tipos definidas por Bajtín.
d) Vincule estos rasgos distintos de la semioesfera con la siguiente afirmación de Bajtín: “Los enunciados y sus tipos, es decir, los géneros discursivos, son correas de transmisión ideológica entre la historia de la sociedad y la historia de la lengua. Ni un solo fenómeno nuevo  puede ser incluido en el sistema de la lengua sin pasar por la larga y compleja vía de la prueba de elaboración genérica”.


3º recorrido

“La conciencia sin comunicación es imposible. En este sentido se puede decir que el diálogo precede al lenguaje y lo genera. Precisamente esto es lo que se halla en la base de la idea de la semioesfera: el conjunto de las formaciones semióticas precede (no heurísticamente, sino funcionalmente) al lenguaje aislado y particular y es una condición de la existencia de este último. Sin semioesfera el lenguaje no solo no funciona, sino que tampoco existe. Las diferentes subestructuras de la semiosfera están vinculadas en una interacción y no pueden funcionar sin apoyarse unas en las otras. En este sentido, la semiosfera del mundo contemporáneo, que, ensanchándose constantemente en el espacio a lo largo de siglos, ha adquirido en la actualidad un carácter global, incluye dentro de sí tanto las señales de los satélites como los versos de los poetas y los gritos de los animales. La interconexión de todos los elementos del espacio semiótico no es una metáfora, sino una realidad”.

“La semiosfera tiene una profundidad diacrónica, puesto que está dotada de un complejo sistema de memoria y sin esa memoria no puede funcionar. Mecanismos de memoria hay no sólo en algunas subestructuras semióticas, sino también en la semiosfera como un todo. A pesar de que a nosotros, sumergidos en la semiosfera, ésta puede parecernos un objeto caóticamente carente de regulación, un conjunto de elementos autónomos, es preciso suponer la presencia en ella de una regulación interna y de una vinculación funcional de las partes, cuya correlación dinámica forma la conducta de la semiosfera. Esta suposición responde al principio de economía, puesto que sin ella el hecho  evidente de que se efectúan las distintas comunicaciones se hace difícilmente explicable (Lotman, pág. 20).

a) Vincule la afirmación de Lotman “La conciencia sin comunicación es imposible” con las definiciones de Bajtín-Voloshinov sobre el caracter intersubjetivo de la conciencia y la comunicación dialógica.
b) Incluya una referencia a las formas de elaboración de los géneros discursivos según Bajtín en la explicación del fragmento: “La semioesfera tiene una profundidad diacrónica".
c) ¿Pueden considerarse los enunciados y los géneros discursivos como sistemas de memoria? Fundamente.

“Así pues, desde el punto de vista de la primera función, es natural representarse el texto como una manifestación de un solo lenguaje. En este caso, el texto es homoestructural y homogéneo. Desde el punto de vista de la segunda función, el texto es heterogéneo y heteroestructural, es una manifestación de varios lenguajes a la vez. Las complejas correlaciones dialógicas y lúdicas entre las variadas subestructuras del texto que constituyen el poliglotismo interno de éste, son mecanismos de formación de sentido” (Lotman, pág. 60).

“Sin embargo, la consideración del texto como generador de sentidos, eslabón en la cadena jerárquica «conciencia individual — texto — cultura», puede suscitar interrogantes. Es evidente que el texto por sí solo no puede generar nada: debe entrar en relaciones con un auditorio para que se realicen sus posibilidades generativas. Esto por sí solo no debe asombrar: no todo sistema generador dinámico puede trabajar en condiciones de aislamiento de los torrentes de información externos. Pero ¿qué significa esto en lo que respecta al texto (= la cultura)? Para realizar una actividad generadora de sentido, el texto debe estar sumergido en la semiosfera. Y esto significa una situación paradójica: debe obtener «a la entrada» un contacto con otro(s) texto(s). De manera análoga podríamos decir que el contacto con otra cultura desempeña el papel de un «mecanismo de arranque» que pone en marcha procesos generativos” (Lotman, pags. 60-61).

d. Lotman redefine la noción de texto asignándole una multiplicidad de funciones.  La segunda de estas funciones presenta el texto como “mecanismo de formación de sentido”. Explique la relevancia y las relaciones del poliglotismo cultural y la polifonía en la generación de sentidos.
e. ¿De qué modo respondería Bajtín a esta “situación paradójica” planteada por Lotman? Tener en cuenta el carácter responsivo y contestatario de los enunciados en su concepción del destinatario.




[1] Umberto Eco, semiótico italiano autor, exégeta de Peirce 

martes, 23 de octubre de 2012

Guías de lectura para estudiar

Estimados:
Las siguientes guías no son para entregar en los prácticos sino sólo para orientarlos en la lectura de los textos de la cátedra.  

Lectura Peirce
-La fijación de la creencia, en Mi alegato a favor del pragmatismo
-Carta a Lady Welby

a. Cuál/es  son los métodos de fijación de creencia que predominan en los siguientes casos. Argumentar.
>Entre medios de comunicación y sus lectores/espectadores.
>En los estereotipos ligados a la belleza femenina que se muestra en las publicidades.
>En los actos de inmolación llevados a cabo por los protagonistas de un ataque terrorista.
>En la teoría del Big Bang.
>Durante una campaña electoral.
b. ¿Cuáles son las condiciones, según Peirce, para que se produzca el proceso de semiosis? ¿En qué consiste este proceso?  Desarrollar.
c. ¿Cuáles son los tipos de signos que menciona Peirce según la relación que mantengan con su objeto? Ejemplificar (Tener en cuenta que estas relaciones  no se dan de manera exclusiva sino que, funcionando siempre las tres, nos encontramos con predominio de unas sobre otras).
d. A qué se le llama comunidad de mentes

Sugerencia de lectura complementaria:
-Marafioti: Los métodos de establecimiento de la opinión, en “Peirce, el éxtasis de los signos”.
-En la carpeta de Semiótica: Sobre Peirce, códigos 28 – 29 – 32 – 47

Lectura Saussure
-Curso de lingüística general (fragmentos escogidos)

a- Cuál es la concepción de lengua que tiene el autor
b- Cuál es la relación que tienen los signos de la lengua con el referente
c- Cómo es el proceso de significación
d- Cuál es el concepto de valor

Lectura Verón
-El cuerpo de las imágenes

a- Concepto de mediatización.
b- Procesos de producción semiótica (en las representaciones) del discurso mediático.
c- Condiciones de producción y reconocimiento.

Sugerencia: releer Peirce.

Lectura Bajtín
-El problema de los géneros discursivos

a- Qué relación hay entre las esferas de la vida social y el uso de la lengua
b- Elaborar una definición de enunciado y de género discursivo. Describir sus propiedades.
c- Cuál es la diferencia entre enunciado y oración, según Bajtin
d- Cómo clasifica los géneros discursivos
e- ¿Por qué sostiene que los géneros “son correas de transmisión entre la historia de la sociedad y la historia de la lengua?
f- ¿Por qué afirma que la comunicación sería imposible sin la existencia de los géneros discursivos?
g- Qué rol cumple el destinatario en la formulación de un enunciado
h- Qué significa que “todo enunciado está preñado de una respuesta”.
i- Relacion entre estilo/enunciado/género
j-Qué es la interdiscursividad o la intertextuaidad
k-Concepto de dialogismo
l-Concepto de polifonía

Lectura Benveniste
-El aparato formal de la enunciación
-De la subjetividad en el lenguaje

a- El sujeto se apropia de reglas de producción discursivas. Cómo funciona el aparato formal de la enunciación. Teoría de la enunciación.
b- El discurso como instancia de subjetivación. Relacionadas a conceptos de lengua e individuo
c- Crítica a la instrumentalización del lenguaje

* CLAVES DE LECTURA

La entrada o lectura de cada propuesta teórica puede orientarse a partir de tres tipos de interrogantes:

1. ¿Con quiénes dialoga, con quiénes discute, cuál es la tradición en que se inscribe esta teoría (autores, teorías, tradiciones, paradigmas)?

2. ¿Con qué tipo de problemas trabaja, qué tipo de interrogantes se plantean: metodológicos, filosóficos, epistemológicos, heurísticos, pragmáticos, etc.?

3. ¿Con qué objetos trabaja o qué tipo de objetos construye: abstractos, formales, concretos? ¿Cómo los define, cómo los caracteriza? ¿Se propone un modelo, una metodología para dar cuenta de esos objetos? ¿Se resuelven los interrogantes en el marco de la teoría?

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Comisión de Laura Rozados (jueves de 13 a 15):
Este jueves no hay clases! El recuperatorio es el martes 25 a las 13:15hs
Saludos a todxs y buen fin de semana

martes, 11 de septiembre de 2012

CONSIGNA TP Nº 1 - Comisión de Laura Rozados (jueves de 13 a 15)

1) Lea atentamente los textos "El idioma analítico" de John Wilkins  y los capítulos correspondientes de Saussure.
2) Realice una interpretación de ambos textos teniendo en cuenta los siguientes aspectos:
a- Cuál es la concepción de lengua que tienen cada uno de los autores
b- Cuál es la relación que tienen los signos de la lengua con el referente
c- Cómo es el proceso de significación en cada una de las posturas
d- Cuál es el concepto de valor


lunes, 10 de septiembre de 2012

Curso de lingüística general. Ferdinand de Saussure


Aquí les dejamos la obra completa del curso Curso de Lingüística General digitalizado.  
Los capítulos para trabajar son:
Introducción. Capítulo III
Primera parte. Capítulo I y II
Segunda parte. Capítulo IV y V




sábado, 1 de septiembre de 2012

El Idioma Analítico de John Wilkins

(Un ensayo de Jorge Luis Borges, publicado primera vez en la colección Otras Inquisiciones)

 He comprobado que la décimocuarta edición de la  Encyclopaedia Britannica suprime el articulo sobre John  Wilkins. Esa omisión es justa, si recordamos la trivialidad  del artículo (veinte renglones de meras circunstancias  biográficas: Wilkins nació en 1614, Wilkins murió en 1672,  Wilkins fue capellán de Carlos Luis, príncipe palatino;  Wilkins fue nombrado rector de uno de los colegios de  Oxford, Wilkins fue el primer secretario de la Real  Sociedad de Londres, etc.); es culpable, si consideramos  la obra especulativa de Wilkins. Éste abundó en felices  curiosidades: le interesaron la teología, la criptografía, la  música, la fabricación de colmenas transparentes, el curso  de un planeta invisible, la posibilidad de un viaje a la luna,  la posibilidad y los principios de un lenguaje mundial. A este último problema dedicó el libro An Essay Towards a Real Character and a Philosophical Language (600 páginas en cuarto mayor, 1668). No hay ejemplares de ese libro en nuestra Biblioteca Nacional; he interrogado, para redactar esta nota, The Life and Times of John Wilkins (1910), de P.A. Wright Henderson; el Woerterbuch der Philosophie (1924), de Fritz Mauthner; Delphos (1935) de E. Sylvia Pankhurst; Dangerous Thoughts (1939), de Lancelot Hogben.
Todos, alguna vez, hemos padecido esos debates inapelables en que una dama, con acopio de interjecciones y de anacolutos, jura que la palabra luna es más (o menos) expresiva que la palabra moon. Fuera de la evidente observación de que el monosílabo moon es tal vez más apto para representar un objeto muy simple que la palabra bisilábica luna, nada es posible contribuir a tales debates; descontadas las palabras compuestas y las derivaciones, todos los idiomas del mundo (sin excluir el volapük de Johann Martin Schleyer y la romántica interlingua de Peano) son igualmente inexpresivos. No hay edición de la Gramática de la Real Academia que no pondere "el envidiado tesoro de voces pintorescas, felices y expresivas de la riquísima lengua española", pero se trata de una mera jactancia, sin corroboración. Por lo pronto, esa misma Real Academia elabora cada tantos años un diccionario, que define las voces del español... En el idioma universal que ideó Wilkins al promediar el siglo XVII, cada palabra se define a sí misma. Descartes, en una epístola fechada en noviembre de 1629, ya había anotado que mediante el sistema decimal de numeración, podemos aprender en un solo día a nombrar todas las cantidades hasta el infinito y a escribirlas en un idioma nuevo que es el de los guarismos [1]; también había propuesto la formación de un idioma análogo, general, que organizara y abarcara todos los pensamientos humanos. John Wilkins, hacia 1664, acometió esa empresa.
Dividió el universo en cuarenta categorías o géneros, subdivisibles luego en diferencias, subdivisibles a su vez en especies. Asignó a cada género un monosílabo de dos letras; a cada diferencia, una consonante; a cada especie, una vocal. Por ejemplo: de, quiere decir elemento; deb, el primero de los elementos, el fuego; deba, una porción del elemento del fuego, una llama. En el idioma análogo de Letellier (1850), a, quiere decir animal; ab, mamífero; abo, carnívoro; aboj, felino; aboje, gato; abi, herbivoro; abiv, equino; etc. En el de Bonifacio Sotos Ochando (1845), imaba, quiere decir edificio; imaca, serrallo; imafe, hospital; imafo, lazareto; imarri, casa; imaru, quinta; imedo, poste; imede, pilar; imego, suelo; imela, techo; imogo, ventana; bire, encuadernor; birer, encuadernar. (Debo este último censo a un libro impreso en Buenos Aires en 1886: el Curso de lengua universal, del doctor Pedro Mata.)
Las palabras del idioma analítico de John Wilkins no son torpes símbolos arbitrarios; cada una de las letras que las integran es significativa, como lo fueron las de la Sagrada Escritura para los cabalistas. Mauthner observa que los niños podrían aprender ese idioma sin saber que es artificioso; después en el colegio, descubrirían que es también una clave universal y una enciclopedia secreta.
Ya definido el procedimiento de Wilkins, falta examinar un problema de imposible o difícil postergación: el valor de la tabla cuadragesimal que es base del idioma. Consideremos la octava categoría, la de las piedras. Wilkins las divide en comunes (pedernal, cascajo, pizarra), módicas (mármol, ámbar, coral), preciosas (perla, ópalo), transparentes (amatista, zafiro) e insolubles (hulla, greda y arsénico). Casi tan alarmante como la octava, es la novena categoría. Ésta nos revela que los metales pueden ser imperfectos (bermellón, azogue), artificiales (bronce, latón), recrementicios (limaduras, herrumbre) y naturales (oro, estaño, cobre). La ballena figura en la categoría décimosexta; es un pez vivíparo, oblongo. Esas ambigüedades, redundancias y deficiencias recuerdan las que el doctor Franz Kuhn atribuye a cierta enciclopedia china que se titula Emporio celestial de conocimientos benévolos. En sus remotas páginas está escrito que los animales se dividen en (a) pertenecientes al Emperador, (b) embalsamados, (c) amaestrados, (d) lechones, (e) sirenas, (f) fabulosos, (g) perros sueltos, (h) incluidos en esta clasificación, (i) que se agitan como locos, (j) innumerables, (k) dibujados con un pincel finísimo de pelo de camello, (l) etcétera, (m) que acaban de romper el jarrón, (n) que de lejos parecen moscas. El instituto Bibliográfico de Bruselas también ejerce el caos: ha parcelado el universo en 1000 subdivisiones, de las cuales la 262 corresponde al Papa; la 282, a la Iglesia Católica Romana; la 263, al Día del Señor; la 268, a las escuales dominicales; la 298, al mormonismo, y la 294, al brahmanismo, budismo, shintoísmo y taoísmo. No rehusa las subdivisiones heterogéneas, verbigracia, la 179: "Crueldad con los animales. Protección de los animales. El duelo y el suicidio desde el punto de vista de la moral. Vicios y defectos varios. Virtudes y cualidades varias."
He registrado las arbitradiedades de Wilkins, del desconocido (o apócrifo) enciclopedista chino y del Instituto Bibliográfico de Bruselas; notoriamente no hay clasificación del universo que no sea arbitraria y conjetural. La razón es muy simple: no sabemos qué cosa es el universo. "El mundo - escribe David Hume - es tal vez el bosquejo rudimentario de algún dios infantil, que lo abandonó a medio hacer, avergonzado de su ejecución deficiente; es obra de un dios subalterno, de quien los dioses superiores se burlan; es la confusa producción de una divinidad decrépita y jubilada, que ya se ha muerto" (Dialogues Concerning Natural Religion, V. 1779). Cabe ir más lejos; cabe sospechar que no hay universo en el sentido orgánico, unificador, que tiene esa ambiciosa palabra. Si lo hay, falta conjeturar su propósito; falta conjeturar las palabras, las definiciones, las etimologías, las sinonimias, del secreto diccionario de Dios.
La imposibilidad de penetrar el esquema divino del universo no puede, sin embargo, disuadirnos de planear esquemas humanos, aunque nos conste que éstos son provisorios. El idioma analítico de Wilkins no es el menoos admirable de esos esquemas. Los géneros y especies que lo componen son contradictorios y vagos; el artificio de que las letras de las palabras indiquen subdivisiones y divisiones es, sin duda, ingenioso. La palabra salmón no nos dice nada; zana, la voz correspondiente, define (para el hombre versado en las cuarenta categorías y en los géneros de esas categorías) un pez escamoso, fluvial, de carne rojiza. (Teóricamente, no es inconcebible un idioma donde el nombre de cada ser indicara todos los pormenores de su destino, pasado y venidero.)
Esperanzas y utopías aparte, acaso lo más lúcido que sobre el lenguaje se ha escrito son estas palabras de Chesterton: "El hombre sabe que hay en el alma tintes más desconcertantes, más innumerables y más anónimos que los colores de una selva otoñal... cree, sin embargo, que esos tintes, en todas sus fusiones y conversiones, son representables con precisión por un mecanismo arbitrario de gruñidos y de chillidos. Cree que del interior de un bolsista salen realmente ruidos que significan todos los misterios de la memoria y todas las agonias del anhelo" (G. F. Watts, pág. 88, 1904).
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[1] Teóricamente, el número de sistemas de numeración es ilimitado. El más complejo (para uso de las divinidades y de los ángeles) registraría un número infinito de símbolos, uno para cada número entero; el más simple sólo requiere dos. Cero se escribe 0, uno 1, dos 10, tres 11, cuatro 100, cinco 101, seis 110, siete 111, ocho 1000... Es invención de Leibniz, a quien estimularon (parece) los hexagramas enigmáticos del I King.